3 oct. 2013

LA ABSTRACTA BELLEZA DE LA AUTODEFINICIÓN

Jonna Lee es una cantautora sueca, y todos sabemos que Suecia es uno de los países del mundo más ideales en diversas cosas… entre ellas el talento musical que los oriundos nórdicos demuestran en todos los estilos, al menos los que yo he escuchado (pop, rock, metal, electrónica, folk).

La artista de la que, tras muchos intentos de tener ganas, he conseguido animarme a redactar unas cuantas cosas, empezó su carrera como una cantautora de pop folk. Consiguió editar un par de discos con su nombre, hasta que un día, y según ha ido explicando en entrevistas recientes, sufrió una de esas revelaciones creativas que provocan en los artistas inquietudes y ganas de expresarse diametralmente diferentes a lo presentado hasta entonces. Sienten que las canciones llegan a ellos en una dimensión totalmente nueva, y en el caso de Jonna, ella descubrió que necesitaba empezar a expresarse de una manera mucho menos inmediata, con más mensajes ocultos y experimentación en su sonido, sin dejar de lado las melodías.

Con la ayuda de un productor musical llamado Claes Björklund, así como diversos artistas/colaboradores audiovisuales, decidió rebautizarse artísticamente, pasándose a representar sonora y visualmente un nuevo proyecto: iamamiwhoami, confuso nombre que si se lee varias veces, despacito y con atención, deja de ser tan impronunciable y se revela como un juego de palabras en inglés relacionado con la idea de la identidad propia. Es un nombre muy apropiado a la transformación de Jonna de una cantante transparente en todo un icono visual y misterioso de la música electrónica. Sí, ese pasó a ser desde entonces el género en el que se zambulliría artísticamente. ¡Y vaya si consiguió llamar la atención positivamente! Desde los críticos “oficiales” hasta sus oyentes más mundanos, como este que escribe ahora mismo entusiasmado, a casi todos nos resulta muy duro estar durante muchos días sin deleitarnos con las texturas del nuevo sonido "made in Jonna". Con su dosis perfectamente mezclada de melodía y experimentación, con variedad en la producción pero sin necesidad de recargar los temas, consigue desplegar un abanico de diversas expresiones dentro de la música electrónica, sin echarnos de las canciones, disfrutando también de la musicalidad accesible.
 
Me gusta mucho su proyecto y como lo ha desarrollado… por varias razones aparte de lo musical, motivos que son como bloques temáticos con mucho contenido, al igual que su manera de trabajar. Expliquemos esto poco a poco.


INTERNET COMO LANZADERA


 

La verdad es que he empezado descubriendo el misterio desde la primera línea, porque en realidad nadie sabía al principio quién estaba detrás de iamamiwhoami.
 
Todo comenzó creando una cuenta oficial en Youtube. Después subieron una serie de breves videos con música instrumental, lenta, electrónica, susurrante y atmosférica; videos de largos títulos numéricos que sirvieron como el germen para el crecimiento de su música, pues fueron enviados anónimamente a algunos blogs y periodistas musicales para darse a conocer.


SUBIDA PAULATINA DE VIDEOS MUSICALES


 

Si buena es la manera en que iamamiwhoami comenzaron, mejor fue el desarrollo de su carrera musical.
Tras los videos introductorios, apareció en 2010 otro videoclip con lo que ya parecía una canción completa, titulada con la letra b . Se especulaba que esa mujer rubia de voz distorsionada, que en el videoclip tocaba el piano y ocultaba su identidad al llevar la cara plastificada, podría ser la cantante de The Knife, de Goldfrapp, Björk, y los más delirantes hasta veían ahí a Lady Gaga o Christina Aguilera.
Jonna, desde la sombra del anonimato, seguía a lo suyo: creando más canciones y lanzando sus videos por la misma vía, con pocas semanas de diferencia entre una y otra. Por supuesto que la parte audiovisual era tan impactante como la sonora: Jonna disfrazaba o (semi)desnuda, diversos coloridos paisajes naturales, y cierta conexión abstracta y continuidad entre todos los videos.
 
En pocos meses ya existía un bloque de canciones, todos con títulos escuetos: b, o, u-1, u-2, n, t, y. Se podía disfrutar de todas ellas gracias a Internet, y evidentemente gratis (¡bravo!)
Pero eso no era todo: en noviembre de 2010, Jonna publicó durante unas horas un concierto gratuito y accesible en Youtube, obviamente.
 
Ya en 2011, compuso otras dos canciones/videoclips, una especie de epílogo a los anteriores, llamadas ; john y clump . Creo que por entonces ya se había hecho oficial la involucración de Jonna Lee en este proyecto, aunque desde antes ya era bastante evidente, se la reconoce en los videoclips.
Año 2012: nueva serie de canciones, nueve en total, que son las que unos párrafos más adelante nombraré y explicaré.


ASEQUIBILIDAD


 

No me refiero con el título de este apartado a la facilidad con que entra la música (para eso ya no me queda nada), sino a las vías de obtenerla.
Solo de la vocación musical no se puede vivir, por eso Jonna y sus allegados en este proyecto pusieron disponible las canciones que iban lanzando para que sus agradecidos fans pudieran comprarlas y descargarlas digitalmente.

Por otro lado, tienen una discográfica propia, llamada towhomitmayconcern. A través de su web oficial, se pueden comprar desde hace unos meses sus discos físicamente (CD con DVD o vinilo), a precios muy razonables. También hay merchandising variopinto.
De parte de un materialista que adora palpar con sus manos la música que escucha: ¡gracias!

kin y bounty son hasta ahora los dos CD, con sus correspondientes DVD de videoclips, que han lanzado. Es decir: son dos recopilaciones con todas las canciones y videos que iban publicando online poco a poco.
kin recoge las últimas canciones de Jonna hasta la fecha, pero curiosamente se puso a la venta (septiembre de 2012) antes que las primeras canciones, bounty (junio de 2013)
El diseño de ambos CDs tiene un encanto sencillo y escueto: kin tiene la portada negra y bounty blanca, los dos con un único detalle adicional en forma de recuadro para los títulos de las canciones (títulos siempre con todas las letras minúsculas). Portadas radicalmente opuestas pero complementarias. Ausencia de colores y totalidad de ellos. Una absorbe y otra refleja las texturas musicales e imágenes coloristas.


KIN


 

Este es del que prefería escribir el texto, porque la verdad, lo veo un poco más talentoso, fácil de entender y carismático que bounty.

Lo primero, todos los enlaces a los videos de los temas (desde su cuenta oficial en Youtube):

sever:


drops:
 

good worker:
 


play:




in due order:
 

idle talk:


rascal:
kill:



goods:



Líricamente son temas muy opacos, pero sonsaco ideas de autoliberación y del amor sin complicaciones (al menos involuntarias) Las letras se reparten en estrofas y estribillos justos, sin recargar con repeticiones absurdas.
Este viaje, esta experiencia, comienza con sever, una sencilla nana electrónica, que nos regala un aura de melancolía y misterio. Relajante y preciosa. Es una de las mejores canciones de Jonna, al menos vocalmente. Solo nos concede un hilo de su voz aguda y aniñada, pero es un hilo potente, fuerte, firme. En el videoclip ella, en ropa interior, está “encerrada” en un piso, donde uno de sus amigos “hombres hechos de mopa” (personajes recurrentes a partir de ahora) la retiene y la obliga a bailar con él.

drops: como si fuera una bruja urbana, Jonna ahora baila sola, dando vueltas sobre sí misma, y huye del piso donde está encerrada agujereando todos los techos del edificio. Sus amigos-maldiciones de mopa la retienen en el garaje. Mientras todo esto sucede, ella canta apoyada en un tema de pop dependiente de sintetizadores, austero, sin grandes alardes, pero cuya mezcla de atmósfera y ritmo se nos mete en la cabeza.
 
La siguiente parada de este cortometraje audiovisual es good worker, de aire más electropop que los anteriores, donde nuestra artista protagonista es arrastrada por uno de los señores fregona a través de un bosque. Ella mira al cielo gris, mira a la cámara, nos hace cómplices de su secuestro, demuestra que sin demasiados artificios también sabe ser buena actriz, llenar la pantalla con su presencia.
play me encanta, es la sofisticación hecha música, una canción donde se abrazan la electrónica y los ambientes sensuales del R&B (música “negra”)
 

Está anocheciendo en la pradera donde Jonna ha sido abandonada, ahora vestida con los mismos harapos de los que está creado su captor. Ella no se asusta: bajo los truenos que prometen tormenta, baila junto a otros de sus “amigos”, el pelo revuelto, la cara tiznada de negro, quizá preparada para algún ritual cuyo significado solo ella conoce.
 
De vuelta a un ambiente de interior, encontramos la animada y bailable in due order, donde Jonna ahora parece una vikinga etérea. No necesita más que un decorado blanco, sus amiguetes hechos de harapos y una coreografía sencilla para deleitarnos con sus dotes de baile. 

La parte en la que canta/baila la siguiente frase es mi momento preferido de todo el disco:
"Can you see the scar in the perfect sky?" ("¿puedes ver la cicatriz en el cielo perfecto?")
Me encanta el talento de esta mujer y su belleza, tan atrayente y abstracta como sus canciones.
 
Llegados a este punto, me parece apropiado comentar mi interpretación de lo que significan estos seres-mopa sin rostro, porque ya no van a aparecer más. Creo que representan esos pequeños placeres culpables cotidianos que te hacen sentir bien pero no te aportan grandes beneficios, incluso pueden perjudicarnos… Te atrapan y te llevan donde quieren, pero nunca decides escapar. La propia Jonna, que a veces se esfuerza demasiado por ser rara en sus respuestas a las entrevistas, dice que ella conoció las consecuencias de vivir sin estos seres…

Sigamos con el siguiente capítulo, idle talk. Abrigada con su sucio conjunto de trapos, incluyendo ya gorro, Jonna despierta de nuevo en el exterior, ahora es de día. Junto a una base de percusión y sintetizadores pegadizos, camina independiente por el bosque, bajo las aves… hasta que aparece de nuevo en su hogar, ahora sola, quizá algo más temerosa que antes.
 
Empieza rascal cuando un armario mágico la arrastra otra vez lejos. Ella no sabe dónde va ni donde quiere ir, vuelve a estar semidesnuda, se arrastra por el desierto, el pelo rubio rebelde al viento.
La canción es muy elegante, una balada casi desnuda de arreglos más allá de beats y “chasquidos de dedos” y una voz expresiva, poliédrica.


kill es un tema largo, variado, y pegadizo debido a su aparente simplicidad. El estribillo esta vez sí se repite numerosamente, los sintetizadores cumplen su papel secundario y dejamos que Jonna sea la conductora que nos guía con su voz.



Tiene el videoclip más cargado visualmente. En su viaje por el autoconocimiento, vestida de blanco, Jonna nos regala preciosas escenas en la montaña, el mar o bajo el agua hasta que vuelve a su “casa”. Otra interpretación fabulosa, vocalmente y frente a la cámara.
 


goods supone el fin del disco y de la obtención por fin de la tranquilidad que Jonna tanto ha buscado recorriendo todos esos parajes. Vestida de arlequín, maquillada, con largas pestañas que realzan sus expresiones, baila entre penumbras, bajo luces de colores, al son de un tema enérgico, algo más estridente que todos los demás, el más dance o electropop de todo el disco. No pienso repetir lo insultantemente fácil que actúa sin gorgoritos o piruetas, sin más atrezzo que ella misma; y que no se me olvide un “pequeño” detalle: todo el videoclip está rodado en una sola toma. Jonna es un genio.


CUBO

 

Es lo último que veremos del cortometraje: un gran cubo negro que gira. ¿Qué significa, qué simbolismo esconde en su interior? Tan simple y llanamente como el universo que contiene a iamamiwhoami: música diseñada para que cada vértice, cara y arista encajen a la perfección. Que cada uno decida hasta dónde quiere intentar comprender a Jonna, pero yo estoy seguro de que todos los detalles de este proyecto están en su sitio por un motivo. Todavía me quedan muchos mensajes que comprender, muchos matices que sacar a la producción de sus canciones y al sentido de sus letras. Pero no me importa.



Sobre todo, tengo muchas ganas de que Jonna empiece una nueva tanda de su simbólica electrónica melódica. Nueve canciones por disco son pocas, pero hay mucho trabajo detrás de cada una de ellas, todas son singles con videoclips, así que puedo aceptar la calidad condensada en pocos minutos. Comentaba antes que he estado a punto de no escribir sobre iamamiwhoami, porque la electrónica es el tipo de música más intangible de recibir y describir, pero aquí hay demasiado arte como para que no intentase explicar “algo” de lo que me regala cada vez que lo escucho.


[Las imágenes de Jonna Lee las he obtenido de su página oficial en Facebook. La foto mediocre del CD/DVD la he hecho yo]

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